CÁNCER DE CUELLO UTERINO

Adaptado del documento State of de state of Gynecologic Cancers SGO 2016.

El cáncer de cérvix se origina en el cuello uterino que corresponde a la estructura anatómica que se dilata y se abre progresivamente para permitir el paso de un feto a través del canal del parto.

El cuello uterino normal está constituido por dos tipos principales de células: las células escamosas que están en el exterior del cuello uterino (exocérvix) y las células glandulares que se encuentran principalmente en el interior del cuello uterino (endocérvix). Éste cáncer es causado por cambios anormales en cualquiera de estos tipos de células.

El cáncer de cérvix corresponde al único tipo de cáncer ginecológico que puede prevenirse a partir de la vacunación en niños y niñas antes del inicio de su vida sexual y la realización de pruebas de tamizaje de forma periódica en las mujeres, esto fundamentalmente porque tiene una clara relación causal con la infección por el Virus del Papiloma Humano. Generalmente afecta a las mujeres entre los 30 y los 55 años de edad.

SÍNTOMAS

Los síntomas mas frecuentes son el sangrado posterior a las relaciones sexuales (sinusorragía) o la presencia de sangrados irregulares. La mayor parte de las mujeres no presenta síntomas en la fase inicial de la enfermedad y los cambios  anormales en el cuello del útero solo pueden identificarse a partir de los estudios de tamizaje con citología  cervico vaginal o el Test de VPH, de ahí la importancia de realizar estos exámenes de forma periódica.

FACTORES DE RIESGO

El principal factor de riesgo está relacionado con la infección por los subtipos del Virus del Papiloma Humano de alto riesgo (principalmente  VPH 16 y 18). La presencia del VPH es un factor necesario para el desarrollo de la esta enfermedad. Pero no todas las mujeres con infección por Virus del papiloma Humano llegan a presentar cáncer.
Otros factores de riesgo son el consumo de cigarrillo, la alteración en la inmunidad por la presencia de otras enfermedades como el virus de VIH – SIDA, el inicio de vida sexual a una edad temprana o la presencia de múltiples compañeros sexuales.
El efecto de estos factores de riesgo pueden disminuirse si se realizan pruebas de tamizaje de forma periódica.

DIAGNÓSTICO Y SEGUIMIENTO

En los últimos 50 años el uso rutinario de la prueba de Papanicolau o también denominada citología cervico vaginal convencional ha reducido las muertes por la enfermedad en mas del 70% y  su realización permite identificar mediante la visualización de la muestra tomada al microscopio, la presencia de células anormales en el cuello uterino causadas por la infección con el Virus del Papiloma Humano y que pueden conllevar o indicar la presencia de cáncer. Su realización se recomienda en mujeres mayores de 25 años, según las guías y protocolos adaptados para la población colombiana.

Actualmente, el mejor conocimiento de los factores de riesgo y la historia natural de la enfrmedad han permitido la implementación de otras pruebas cuya sensibilidad diagnóstica es superior a la de la citología convencional y que puede realizarse a mayores intervalos de tiempo. Es así como actualmente se propone el uso del TEST DE ADN PARA VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO como la prueba en mujeres a partir de los 30 hasta los 65 años de edad.

TRATAMIENTO Y SEGUIMIENTO

El tratamiento de la enfermedad depende del estadio o étapa clínica en el cuál se diagnóstique a cada paciente. Las etapas iniciales de la enfermedad pueden tratarse quirúrgicamente y el procedimiento a realizar se definirá de acuerdo al deseo de la paciente de conservar su fertilidad a futuro o no.

Los estadios mas avanzados de la enfermedad, se tratan mediante el uso de quimioterapia y radioterapia.

Las pacientes con este diagnóstico permanecerán en seguimiento  con examen físico y realización de diferentes estudios que permitan diagnosticar una posible recaída tumoral y permitan el inicio oportuno del tratamiento mas indicado.

TAMIZAJE PARA CÁNCER DE CUELLO UTERINO

¿QUÉ DEBO SABER?

La realización de pruebas de tamizaje periódico para identificación de la infección por Virus de Papiloma Humano, es una de las principales herramientas para prevenir el cáncer de cuello uterino, de ahí la importancia de recibir asesoría con un especialista en este campo.

¿QUÉ TIPO DE PRUEBAS SE REALIZAN?

Gracias al mejor conocimiento acerca del comportamiento o historia natural de la infección por Virus de Papiloma Humano, que a su vez puede llevar al inicio de un cáncer de cuello uterino, se ha implementado la utilización de pruebas con mayor sensibilidad diagnóstica como el denominado TEST DE VPH, a partir de su resultado puede ser necesaria la realización de pruebas adicionales como la Citología Cervico  Vaginal  ya sea convencional o en base líquida y la realización de colposcopia, examen que hace referencia a la visualización magnificada del cuello del útero a través de un lente de colposcopio identificando la presencia de lesiones cervicales causadas por el virus.

¿CÓMO DEBEN REALIZARSE ESTE TIPO DE PRUEBAS SEGÚN LA EDAD DE CADA PACIENTE?

De acuerdo a las guía de práctica clínica propuesta para Colombia en el año 2016,  se realizan las siguientes consideraciones.

  1. Se recomienda el uso de las pruebas de ADN – VPH o Test de VPH para la tamización de cáncer de cuello uterino en la población general. Anteriormente la prueba utilizada en la población general correspondía a la citología convencional, sin embargo la presencia de algunas fallas en su sensibilidad diagnóstica llevaron a proponer la prueba de TEST DE VPH como prueba de elección para cierto grupo de pacientes.
  1. Se sugiere iniciar la tamización con pruebas de ADN – VPH o TEST DE VPH a los 30 años de edad hasta los 65 años. Si su resultado es NEGATIVO, sólo será necesario la realización de un  nuevo TEST DE VPH cada 5 años, sin necesidad de realizar citología cervico vaginal antes de este tiempo. Si es POSITIVO la prueba deberá repetirse a los 18 MESES  como parte del seguimiento mas riguroso ante la presencia de la infección por el virus. Estas estrategias requieren a su vez que la paciente permanezca en seguimiento periódico con su médico  o ginecólogo de forma regular.

Se sugiere además, realizar la tamización en mujeres menores de 30 años de edad, DESDE LOS 25 AÑOS con citología vaginal,  en intervalos de cada 3 años  si los resultados son NEGATIVOS.

¿CUÁNDO DEBE SUSPENDERSE LA REALIZACIÓN DE PRUEBAS DE TAMIZAJE?

Se recomienda no continuar la tamización para cáncer de cuello uterino en las mujeres de cualquier edad que hayan sido sometidas a histerectomía por patología benigna y que no tengan antecedente de enfermedad cervical por Virus de papiloma Humano.

Usted puede conocer más a cerca de la realización del Test de VPH solicitando su valoración rutinaria con su ginecólogo.