CÁNCER DE OVARIO

Adaptación de : NCCN Guidelines for patients. Ovarian Cancer, Versión 1.2015

Dr Julian Yañez - Ginecología oncológica en Cúcuta

Los ovarios son órganos que hacen parte del sistema reproductivo femenino, se ubican en la pelvis y tienen una función reproductiva y hormonal.

Se componen de tres tipos celulares principales: células epiteliales, células estromales y células germinales, por lo que el crecimiento anormal de alguno de estos tipos celulares puede dar origen a un cáncer de ovario. Cerca del 85 a 90% de los casos de cáncer ovárico se clasifican como tumores de tipo epitelial, lo que significa que se originan de las células que cubren la superficie del ovario. Estas células son similares a las que cubren el final de la superficie de la Trompa de Falopio y a las que cubren el tejido de revestimiento del abdomen denominado peritoneo. Por lo tanto, el diagnóstico, tratamiento y prevención del cáncer de ovario epitelial, peritoneal y de las trompas de Falopio es el mismo.

Los tumores de ovario de bajo potencial maligno o los también denominados tumores border line, se generan igualmente de las células epiteliales. Este tipo de tumor se forma por células que no son claramente células malignas, y no presentan crecimiento invasivo al tejido ovárico como lo hace un carcinoma propiamente maligno del ovario. Otros tipos histológicos menos comunes incluyen los tumores estromales y los tumores de las células germinales.

SÍNTOMAS

Los síntomas mas frecuentes del cáncer de ovario incluyen distensión abdominal, dolor pélvico o abdominal, sensación de plenitud gástrica o saciedad temprana (que hace referencia a sentirse satisfecho después de la ingesta de alimentos), aumento en la frecuencia y urgencia urinaria.

Desafortunadamente estos síntomas son bastante inespecíficos y pueden ser causados por muchas otras condiciones médicas. Sin embargo el cáncer de ovario puede ser la causa de estos síntomas si cumplen alguna de las siguientes características:

-Son síntomas de reciente aparición, es decir que corresponden a síntomas nuevos no experimentados previamente o que aparecieron en un tiempo menor a un año.

– Son síntomas frecuentes o que se presentan de forma regular; esto significa mas de 12 días al mes.

En la mayor parte de los casos los tumores de ovario no generan síntomas, por el contrario éstos se presentan, cuando la enfermedad se encuentra en una etapa avanzada.

FACTORES DE RIESGO

El riesgo de cáncer de ovario aumenta con la edad, siendo mas frecuente en la etapa postmenopáusica. La edad media del diagnóstico es de 62 años.

Quince de cada 100 casos de cáncer de ovario son debidos a factores hereditarios, por cambios en genes que se transmiten de generación en generación. Se recomienda realizar consejería genética en todas las pacientes que presentan cáncer de ovario. La asesoría genética en una consulta médica con un especialista experto donde se intenta definir la probabilidad de un paciente de presentar un cáncer hereditario.

El cáncer de ovario hereditario está causado en la mayoría de los casos por la presencia de mutaciones en los genes BRCA1 Y BRCA2. En condiciones normales, estos genes ayudan a prevenir el crecimiento anormal de las celular y ayudan a reparar las células alteradas.

DIAGNÓSTICO Y SEGUIMIENTO

El diagnóstico temprano de esta enfermedad puede realizarse a partir del seguimiento periódico por un médico ginecólogo, quien realiza un examen físico completo llevando a cabo la revisión de los diferentes órganos y se exploran diferentes signos de enfermedad. Éste examen incluirá la realización de una valoración ginecológica lo que le permitirá percibir cambios anormales en el tamaño, la consistencia y la posición de los ovarios y el útero. Se utilizarán instrumentos para la visualización de la vaginal y el cuello del útero.

Algunos otros estudios complementarios incluyen la realización de imágenes diagnósticas como la ecografía pélvica transvaginal, que usualmente es el estudio de elección para la valoración de un posible tumor de ovario. La ecografía aporta datos relevantes con respecto al tamaño, consistencia y localización de los ovarios, el útero y el resto de tejidos pélvicos. Este estudio puede aportar signos que sugieran la presencia de una masa maligna de ovario.

La tomografía de abdomen y pelvis es otro estudio radiológico comúnmente solicitado, pues permite definir la extensión de la enfermedad cuando ya se encuentra fuera de los ovarios.

Permite además, identificar ganglios linfáticos aumentados de tamaño lo que también puede ser un signo de extensión extra ovárica del tumor.

Los marcadores tumorales como el Ca 125 son estudios de laboratorio realizados a partir de la toma de una muestra de sangre. Los niveles elevados de este marcador tumoral en sangre en el contexto de una paciente con una masa pélvica puede ser un signo de cáncer. Sin embargo este marcador no se eleva únicamente en casos de malignidad, también puede verse elevado en presencia de otras condiciones benignas inespecíficas.

El tratamiento oncológico primario del carcinoma de ovario es la cirugía, este procedimiento debe ser realizado por un sub especialista en ginecología oncológica, persona con entrenamiento suficiente para lograr en la medida de las posibilidades, la resección completa de toda la enfermedad tumoral. Hay tres objetivos de la cirugía en cáncer de ovario: Estadificar o conocer la extensión de la enfermedad, diagnosticar el tipo histológico de tumor, y remover la enfermedad. La quimioterapia (medicamento usado para eliminar las células malignas), también es una opción en el tratamiento de la enfermedad. La mayor parte de las pacientes con cáncer de ovario reciben quimioterapia después del tratamiento primario con cirugía. Existen diferentes tipos de medicamentos, los dos tipos principales usados en cáncer de ovario son los taxanos y platinos.